Descubre cómo el himno de Julio Jaramillo fue nombrado la canción número 2 de amor en español del siglo por Billboard en 2025, su origen y su legado inmortal.

En septiembre de 2025, ocurrió algo extraordinario, un evento que envió una onda expansiva desde el mundo de la crítica musical hasta el corazón de cada bohemio en América Latina. La prestigiosa revista Billboard, el termómetro de la música mundial, publicó su lista definitiva: el Top 5 de las mejores canciones de amor en español del siglo. Entre gigantes modernos y clásicos indiscutibles, en la posición número dos, se erigía un título que nos es tan familiar como nuestro propio nombre: “Nuestro Juramento”.
Como intérprete que dedica su vida a este legado, la noticia no fue una sorpresa, sino una confirmación rotunda de lo que siento cada vez que subo a un escenario: esta canción no envejece, se hace más poderosa. Pero para entender por qué una melodía grabada en 1957 sigue siendo tan relevante hoy como para recibir este honor, debemos viajar a su origen, a una fascinante historia que cruza el Caribe y encuentra su voz eterna en Guayaquil.
La primera y más grande revelación para muchos es que “Nuestro Juramento” no es de autoría ecuatoriana. La historia comienza en Puerto Rico, con el maestro Benito de Jesús (1912-2010), un compositor fundamental de la música caribeña.
Según relató el propio Benito de Jesús, la letra no fue originalmente suya. La historia cuenta que encontró los versos en un recorte de periódico con un poema titulado “A un alma”, de autor desconocido. Cautivado por la profundidad de esas palabras—la promesa de un amor tan fuerte que ni la muerte podría romperlo—vio en ellas la semilla de un bolero inmortal. Con su maestría, compuso un bolero rítmico que vestía el poema con una melodía inolvidable. Este origen anónimo le añade una capa de universalidad, como si el poema perteneciera a todos, esperando a que alguien le diera voz.
Antes de que la versión de JJ se convirtiera en el estándar de oro, la canción ya había sido grabada por otros artistas, incluyendo al gran Olimpo Cárdenas (también Cantante Ecuatoriano). Entonces, ¿por qué la versión de Julio Jaramillo, grabada en 1957, se convirtió en la definitiva? ¿Qué hizo él de manera diferente?
Aquí es donde la técnica se encuentra con la magia. La grabación de Jaramillo fue una apropiación tan profunda que fusionó su alma con la del poema para siempre.
El Preludio Inconfundible: El requinto de Rosalino Quintero es el llamado, el anuncio de que algo importante va a suceder.
La Voz como Instrumento de la Verdad: Jaramillo canta con una vulnerabilidad controlada. Hay un lamento casi imperceptible en su timbre, una dicción perfecta y un énfasis emocional en palabras clave como “juramento” y “tumba” que le otorgan una gravedad sagrada.
El Ritmo del Corazón: La base rítmica tiene una cadencia hipnótica, como el latido de un corazón ansioso, permitiendo que cada frase respire y cale hondo.
La historia de “Nuestro Juramento” podría haber terminado como la de un clásico del recuerdo, pero el reconocimiento de Billboard en 2025 la catapultó a un nuevo estatus. No es solo una canción del pasado; es una obra de arte contemporánea y relevante.
En un hito que celebra la música latina, la revista Billboard analizó el impacto, la longevidad y la calidad lírica de las canciones de amor más importantes del siglo. Según el reporte del medio de comunicación Teleamazonas, “Nuestro Juramento” fue ubicada en la segunda posición, superando a innumerables éxitos modernos. Este veredicto es significativo porque no mide solo la nostalgia, sino la estructura emocional atemporal de la canción. Demuestra que su promesa de amor eterno sigue resonando con la misma fuerza en la era del streaming y las redes sociales.
Este reconocimiento no es solo para la grabación original; es un espaldarazo para todos los que trabajamos por mantener viva esta llama, demostrando que la buena música no tiene fecha de caducidad.
La verdadera historia de “Nuestro Juramento” es un testimonio del poder de la interpretación. Es la saga de un poema anónimo que viajó desde el Caribe, fue vestido con una melodía magistral por un genio puertorriqueño y finalmente encontró el alma que lo haría inmortal en la voz de un ecuatoriano.
Mi propio camino, obteniendo el segundo lugar en ‘Yo Me Llamo Ecuador’, fue una lección invaluable: el público busca sentir una verdad. Y hoy, con el veredicto de Billboard, esa verdad es reconocida a nivel mundial. Cuando canto esta canción, no solo interpreto a Julio Jaramillo; interpreto el segundo himno de amor más importante del siglo en nuestro idioma. El veredicto de Billboard me da aún más fuerza en esta misión: asegurar que este juramento universal siga siendo pronunciado en los escenarios de todo el mundo.
Fundación Nacional para la Cultura Popular (Puerto Rico). “Benito de Jesús”.
Estrada, Jenny. El mayor ícono cultural: Julio Jaramillo. Archivo Histórico del Guayas, 2008.
Teleamazonas. “‘Nuestro Juramento’, en el Top 5 de las mejores canciones de amor en español de Billboard”. Teleamazonas.com, septiembre de 2025. Enlace directo: https://www.teleamazonas.com/nuestro-juramento-top-5-canciones-espanol-billboard/